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La tarde de un alumno

Traducción del alemán al español:
Isabel María Gómez Cobo

Después de que Benjamín, finalmente, ha hecho el esfuerzo de terminar la última novedad en juegos de ordenador "El rabioso Willi", y decide dedicarse a sus deberes de matemáticas, ve el paquete de gominolas en su escritorio. "¡Vaya! ¡Sólo me queda una!" murmura y disgustado, se lleva la gominola roja a la boca. Mientras la mastica sin ganas, su vista se cruza con la pelota de tenis aprisionada entre el archivador de fichas de vocabulario y el libro de latín. "Debo llamar a Fabián, para ver si tiene tiempo de jugar un partido." piensa Benjamin y va hacia el teléfono. (1)

La llamada de teléfono dura un poco más de lo que había planeado y cuando, tras una media hora vuelve a su escritorio, porque se le ocurrió volver a sus deberes pendientes, encuentra entre los lápices una gominola amarilla.

"¡Que suerte!" piensa y coge su cuaderno de matemáticas. "¿Dónde está el maldito libro de ejercicios?" Tras una corta búsqueda, lo encuentra en su cartera: "Quien busca, encuentra.". Después de copiar las tareas en su cuaderno, aparece de nuevo otro impedimento. "¿Dónde está la regla?" Por suerte cae en la cuenta rápidamente de que ayer su padre la necesitó en su taller de bricolaje. Después de 20 minutos, durante los cuales incluso puso rápidamente a prueba la solidez de la jaula para pájaros que estaba a medio hacer, se volvió a sentar en su mesa de estudio. Afortunadamente no necesita buscar el compás pues está clavado en el tablón de la pared de su cuarto que a veces usa como blanco. "Habría que volver a afilar la punta del lápiz.", pero no quería interrumpir de nuevo su tarea; consolado con la idea de que las líneas, de todos modos, sólo teóricamente tienen una dimensión cero en latitud. (2)

Cuando después de una media hora trabajando activamente con los cálculos y dibujos, (la cual sólo fue interrumpida por la búsqueda de pilas nuevas para la calculadora, el vaciado de la abarrotada papelera, en la que afortunadamente encontró de nuevo una gominola), es interrumpido. La madre lo llama para cenar y él se enfada: "¡Se me ha pasado toda la tarde con estos estúpidos deberes!. ¡No se tiene tiempo absolutamente para nada más!" Entonces el resto de los deberes tendría que copiarlos, al día siguiente antes de clase, de su compañero de pupitre Alexander. "De todos modos sólo era media página." hace entender este con un movimiento negativo de cabeza. (3)

"¡A Benjamín le cuesta mucho concentrarse." suspira la madre. "¿Qué otra cosa puedo hacer si yo me esfuerzo de todos modos?" Benjamín también está perplejo.

Os habéis percatado, después de esta breve historia, de un paso importante para la mejora de la concentración durante el aprendizaje: un lugar de trabajo desorganizado encierra muchas distracciones e impide que nos concentremos exclusivamente en un único asunto.

Se podría detallar ahora de forma exacta, de qué deben disponer todos los lugares de estudio ideales y de qué no. Naturalmente sería diferente para cada tipo de materia o tarea: si estás estudiando geografía, entonces necesitas el atlas, el libro de geografía y tu cuaderno; si estás haciendo ejercicios de matemáticas, necesitas el libro de ejercicios y el cuaderno, así como compás, lápices, goma de borrar y calculadora. No se puede decir, en general, que aspecto debe tener o no debe tener tu lugar de trabajo ideal . (4)

Pero hay una sencilla regla: todo lo que necesitas para estudiar y trabajar en una materia debe estar preparado en el lugar de trabajo, pero sólo esto y nada más. "Entonces siempre debo quitar y ponerlo todo?", a lo mejor objetarás. Exacto, pero esta pequeña tarea te facilita la reorganización y te ayuda a concentrarte en la nueva lección. De todas maneras , lo mejor es que intercales un descanso entre materia y materia . (5)

Hay algunos medios de ayuda que siempre deben estar a mano en el lugar de estudio. Estos son un diccionario enciclopédico, un diccionario de ortografía, papel para escribir y material de escritorio. También se debería tener siempre cerca entre materia y materia la programación del trabajo (Consejo práctico para aprender: Los dos secretos de los "Time Master"), y después de cada tarea, ir señalando lo terminado. (6)

Un pequeño ejercicio: sagaces científicos han descubierto incluso, que la temperatura de la habitación, la iluminación, la mesa de estudio y altura de la silla, los colores del papel pintado y el nivel de ruidos juegan su papel en cómo se puede trabajar concentrado y con éxito. Pero lo que en la teoría suena tan convincente, en la práctica se transforma, la mayoría de las veces, en algo muy difícil. Por lo tanto, lo mejor es que te coloques simplemente delante de tu lugar de trabajo y lo contemples minuciosamente. Luego reflexiona tú mismo, qué es necesario y de qué podrías prescindir. (7)

 

1. Pregunta:
¿Cuáles son los elementos en la mesa de Benjamín que hacen que se distraiga?

2. Pregunta:
¿Cuáles son los elementos importantes para sus deberes que no están disponibles en la mesa de Benjamín?

3. Pregunta:
¿Por qué no ha terminado sus tareas cuando la madre le llama para cenar?

4. Pregunta:
¿Por qué no se puede decir en general que aspecto debe tener el lugar ideal de trabajo?

5. Pregunta:
¿Cuál es la forma de aumentar tu concentración cuando te pones a hacer los deberes en casa?

6. Pregunta:
Enumera los elementos que deben estar siempre presentes en la mesa de trabajo cuando te pones a estudiar.

7. Pregunta:
¿Qué mejora puedes incorporar tu mismo en el lugar de trabajo de tu casa?

 

Copyright de las unidades didácticas: Manuela Molina Molina

Copyright del texto: Benjamín y Werner Stangl

 

   

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