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Mi memoria es un colador

Traducción del alemán al español:
Mª Carmen Segovia Ruiz

Es terrible, mi memoria es como un colador, se lamenta Claudia, "Sencillamente se cuela por ella todo lo que le vierto." No puede entender, cómo su hermana Brigitte, estudiando mucho menos trae a casa igual de buenas notas, cuando no mejores. Además tiene la sensación de que es incluso más aplicada. Si Brigitte repite los vocablos diez veces, ella la repite veinte veces. Si Brigitte repite una poesía veinte veces, ella lo repite cuarenta veces. (1)

Más de cien años tiene uno de los más singulares resultados psicológicos en la investigación del aprendizaje y, a pesar de su respetable antigüedad, sorprendentemente se tiene poco en cuenta: La "Curva del Olvido".

Hermann Ebbinghaus la descubre en 1.885 y la investiga con precisión en numerosas pruebas. Comprobó que después de aprender por primera vez y con esfuerzo una poesía, ésta luego, por desgracia, no se almacena de forma duradera y definitiva en el cerebro. Todo lo contrario. Si se confía la poesía a su suerte y se revisa aproximadamente una hora después, se ha olvidado por termino medio la mitad de la misma. Así, todo contenido recién grabado en nuestra memoria, se escapa con considerable velocidad por algún lugar entre las circunvalaciones de nuestro cerebro. Y esta tendencia continúa. La curva afortunadamente se aplana pronto, sin embargo en nuestra memoria permanece por termino medio nada más que una quinta parte. (2)

(tiempo / %)

(Curva del olvido según Ebbinghaus 1885)


Esta natural "tendencia a evaporarse" los contenidos recién aprendidos, era ya conocida con anterioridad a través de las continuas observaciones de comportamientos durante el estudio, y se han desarrollado una serie de métodos que pretendían evitar la pérdida de los nuevos contenidos asimilados. Uno de estos métodos consistía, tal como hacía Claudia, no sólo en aprender un contenido nuevo hasta dominarlo "más o menos", sino en aprender "empollando", o sea, repetir la materia cinco, diez o incluso hasta veinte veces más por encima de lo necesario y esperar que este "sobre estudio" evite la pérdida de la materia de la memoria.

Pero, por desgracia, esta estrategia tan común es totalmente inútil. Él pudo demostrar que, personas que aprendían un contenido tan sólo el tiempo necesario para dominarlo más o menos, y otras personas que añadían un gran número de repeticiones adicionales, podían recordar casi lo mismo al día siguiente. (3)

¿Pero cómo se puede evitar la considerable pérdida de un nuevo contenido aprendido? Aquí sólo sirve una estrategia que, aunque conocida desde hace tiempo, en realidad rara vez se sigue: La sistemática repetición, y aquí lo importante no estriba en la repetición, sino en la continuidad, según la ley que nos proporciona la curva del olvido. (4)

Conscientes de que vamos a olvidar parte de lo aprendido, estudiamos un nuevo contenido sin agobiarnos. Después de un cierto tiempo, más o menos cuando hemos olvidado la mitad de lo aprendido, volvemos a estudiarlo y recuperamos el 100% del contenido

Y ahora nos sale al encuentro una agradable Ley. Aunque nuevamente se van a perder algunas partes de lo ya aprendido, sin embargo la tendencia de la curva del olvido no es ahora tan alta como después del primer estudio. El valor "de conservación temporal" es más largo y podemos dejar transcurrir mucho más espacio de tiempo, tal vez medio día, antes de retomar una nueva repetición de los contenidos perdidos. De este modo podemos establecer periodos de tiempo, cada vez más largos, con breves fases de repetición y evitar de este modo las inevitables atrofias de la memoria

1ª repetición / 2ª repetición / tiempo / %


Por lo tanto podemos recomendar a Claudia, no dirigir sus energías en un sobre-estudio, sino repartir mejor los tiempos de estudio, con periodos de tiempo más largos. Con repeticiones continuadas, podemos precisamente no sobrepasar la curva del olvido. Al contrario: Es mucho mejor, estudiar tan sólo el tiempo necesario, hasta que dominemos los nuevos contenidos. Con un total de cuatro o cinco repeticiones, que se harán cada vez más cortas, ya que de una vez a otra necesitamos menos tiempo, llegamos otra vez al 100% y conseguimos con ello que la materia se fije más tiempo en nuestro cerebro. Por eso, no es que algunos aprendan más que otros, como la hermana de Claudia, sino que reparten mucho mejor su tiempo de estudio. (5)

 

1. Pregunta:
¿Cuál es el problema de Claudia?

2. Pregunta:
Explica con tus propias palabras cómo funciona la curva del olvido.

3. Pregunta:
¿Qué es lo que ha podido demostrar Ebbinghaus?

4. Pregunta:
¿Qué es lo verdaderamente importante para evitar la curva del olvido?

5. Pregunta:
Intenta planificar el estudio de alguna materia escolar aplicando la técnica aquí descrita. Establece plazos concretos de tiempo.
Por ejemplo: me propongo estudiar en resumen de una lectura, una lista de vocablos, unas reglas de gramática de la siguiente forma:

Lunes,.....Martes,....... Miercoles,…..Jueves…..Viernes,.......Sabado,.....Domingo…...

 

Copyright de las unidades didácticas: Manuela Molina Molina

Copyright del texto: Benjamín y Werner Stangl

 

   
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