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La máquina de estudio de Benjamin y Werner

Traducción del alemán al español:
Christina Germán Gámez

Al estudiar, practicar y repetir se emplea mucho tiempo, ya que también se trabaja aquella materia, que en realidad ya se sabe. (1)

Esta pérdida de tiempo aparece sobre todo en el estudio de vocablos u otras unidades de materia parecidas. Para emplear solamente el tiempo preciso que sea necesario, necesitas una máquina de estudio, que recuerde lo que ya has aprendido y lo que todavía queda por aprender.

Una maquina así te la puedes hacer fácilmente tú mismo haciendo una caja con seis compartimientos y recortando muchas fichas de un papel duro y con un tamaño adecuado - al principio bastará con unos doscientos papelitos de estos. Las fichas deberán ser lo suficientemente grandes como para que por ejemplo puedas escribir por una cara la palabra alemana (entiendase: española) o también un grupo de palabras - y por la otra su traducción (nosotros tenemos bastante experiencia con fichas 7 x 3 cm). Las fichas en blanco se ponen todos ahora en la casilla R (= reserva). (2)

Para trabajar con la máquina de estudio, ésta debe llenarse con el carburante adecuado. Nosotros a modo de ejemplo escogeremos vocablos ingleses, pero también funciona con latín, francés y otras materias, quizás importantes fechas históricas, formulas o conceptos de la física. Naturalmente cada asignatura necesita una propia máquina de estudio

Para rellenarla con carburante inglés, lo mejor es que cojas un cuaderno de vocablos y lo trabajes desde atrás hasta llegar al principio. Cada vocablo que no sepas enseguida lo pones en las fichas: por una cara en alemán (entiendase: español) y por la otra en inglés. Mientras haces esto, deberías pronunciar los vocablos en voz alta.

anverso: go -went - gone / dorso: ir - fué - ido

Todas las fichas descritas se ponen en la casilla A (inicio)

Para que la máquina se ponga en marcha, sacas cada día unas veinte fichas de la casilla A (al azar), lees los primeros vocablos y piensas la respuesta. Entonces le das la vuelta al papelito y compruebas la respuesta.

  • Si ha sido correcta, pronuncias el vocablo y la traducción en voz alta y echas el papelito en la casilla B.

  • Si la respuesta ha sido incorrecta, la repites tres veces en voz alta y echas el papelito de vuelta a la casilla A.

Esto lo haces con todas las veinte fichas. Es importante que trabajes todos los días con la máquina de estudio.

  • Si en la casilla B tras unos días hay aproximadamente unas veinte fichas, te coges al inicio del aprendizaje en primer lugar estas, y las trabajas de la misma manera.

  • Si ha sido correcta la respuesta, la pronuncias en voz alta y echas la ficha en la casilla C.

Si la respuesta ha sido incorrecta, la repites tres veces en voz alta y echas la ficha de vuelta a la casilla A

Después de esto se cogen otra vez unas veinte fichas de la casilla A

Si en la casilla C han aparecido otra vez ,tras una semana, unas veinte fichas, comienzas el estudio por esa casilla, antes de que trabajes veinte vocablos de la casilla B. Entonces tomas otra vez, como siempre, unas veinte fichas de la casilla A.

Adivinado: con la casilla D haces lo mismo, cuando aparezcan en ella unos veinte vocablos - este caso se dará probablemente en dos o tres semanas. ¿Y en la casilla E? Pues, si las fichas han caído allí, en caso de una respuesta correcta marchan a la papelera. Porque los vocablos que han superado esta máquina de estudio están asentados fuertemente en tu memoria.

En el siguiente dibujo aparece resumido de nuevo al camino que siguen las fichas:

El secreto de la máquina de estudio está relacionado con la forma en la que trabaja nuestra memoria. Ya que cada casilla (menos la primera) sólo es trabajada cuando contiene unas veinte fichas, repites el material en periodos de tiempo cada vez más largos. De este modo el material de estudio sólo va a ser refrescado, cuando ya no te acuerdas tan bien de él. La casilla A naturalmente va siendo rellenada continuamente con nuevos vocablos, para que a la máquina nunca se le gaste el carburante.

Esta máquina a menudo también se encuentra en libros como un costoso fichero de estudio. Con unas reglas determinadas para ello, cómo de grande ha de ser el espacio para las fichas, cuándo debes estudiar, cuántos vocablos debe haber en cada asignatura, etc. Nuestra sencilla máquina de estudio te deja más libertad y funciona igual de bien. (3) (4)

1. Pregunta:
¿Te resulta familiar este problema? Da algunos ejemplos

2. Pregunta:
¿Crees que podrías reunir todos los elementos necesarios para elaborar un fichero de este tipo?

3. Pregunta:
¿Crees que este método te podría ayudar a recordar la materia de forma más segura?

4. Pregunta:
¿Cual es el factor más importante de este método aparte de las fichas y aparte del fichero?

 

Copyright de las unidades didácticas: Manuela Molina Molina

Copyright del texto: Benjamín y Werner Stangl

 

   
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